ClarÃn.com, Argentina
28 marzo 2015
Genocidio Armenio: el nombre de la historia
En Foco
Marcelo Cantelmi
Hace cien años, el 24 de abril, cientos de intelectuales armenios de
Constantinopla fueron detenidos, deportados o asesinados. Ese crimen,
cometido por el gobierno nacionalista de los jóvenes turcos, inició la
masacre de un millón y medio de armenios. Ese Genocidio, que es como
se nombra el exterminio sistemático y organizado de un pueblo, fue el
primero del siglo pasado, y en el cual Adolf Hitler se inspiró para el
Holocausto del pueblo judÃo. Pero al revés que la Shoá, el drama
armenio aun batalla por ser nombrado como se debe. La reivindicación
de la memoria, nombra necesariamente a la libertad y al derecho a la
justicia. Pero TurquÃa, el paÃs de aquellos antepasados, niega la
existencia de ese crimen. O intenta, como se intentó con el Holocausto
judÃo, convertirlo en pieza de análisis histórico para relativizar las
pruebas que los armenios exhiben sobre lo ocurrido. Parte del esfuerzo
negacionista fue al anuncio turco de fijar este 24 de abril la
conmemoración del centenario de la batalla de GalÃpoli. Y competir, de
ese modo, en la invitación de dignatarios para intentar vaciar la
ceremonia en Erevan y su predecible impacto en el mundo. El acoso
sobre esa fecha se mide, además, en la tensión militar por el
conflicto vigente entre Armenia y Azerbaiján -un aliado carnal de
TurquÃa-, por el dominio del enclave de Nagorno Karabaj. Se trata de
un territorio histórico armenio que, cuando ambas naciones eran parte
de la URSS, José Stalin cedió a Azerbaiján. En noviembre último, un
helicóptero de entrenamiento armenio fue derribado por el fuego azerÃ
en la llamada “lÃnea de contacto” entre esos paÃses. Tres meses antes
hubo decenas de muertos en ese lÃmite abriendo una grieta en el frágil
cese del fuego que rige tras la guerra de seis años que libraron esos
paÃses a fines del siglo pasado y en la cual Armenia logró
independizar el enclave. Esta tensión actual busca una
desestabilización que reste peso polÃtico al clamor para que este 24
de abril el mundo nombre como se debe nombrar el Genocidio de hace
cien años. Una deuda pendiente de la humanidad.