Libertad Digital, España
Miércoles 31 de Diciembre, 2014
Un ejército de santos: 1,5 millones de vÃctimas del genocidio armenio
serán canonizadas
En un anuncio histórico que arrojará luz en un conflicto olvidado la
Iglesia armenia conmemorará por todo lo alto el centenario del
genocidio.
Javier Lozano
Ha sido una masacre olvidada. Un genocidio que en distintos ámbitos se
han empeñado en negar y en perseguir al mensajero que querÃa que la
historia no olvidara. Una matanza que abrió la que fue la primera de
una serie de horripilantes crÃmenes que han marcado para siempre el
siglo XX, el de los millones de crÃmenes en la Unión Soviética, el del
holocausto judio, el de los jemeres rojos…
El primero de ellos fue el genocidio armenio. En el 2015 que comienza
se cumple el primer centenario de una masacre que acabó con la vida de
1,5 millones de cristianos armenios a manos de los turcos. Una etapa
negra de la historia que Turquia se niega a reconocer y que prohÃbe
por ley decir lo contrario.
Un siglo después de este conflicto olvidado el genocidio armenio sirve
como reflejo de la realidad que hoy se vive no demasiado lejos de
allÃ. Salvando las distancias, la limpieza étnica y religiosa
perpetrada por el Estado Islámico en este momento y la persecución a
los cristianos en el mundo islámico recuerda en cierto modo a lo que
ocurrió entonces y lo que puede ocurrir si no se pone freno al mal.
Los armenios, uno de los primeros pueblos que abrazó la fe cristiana y
la primera nación cristiana de la historia, se han empeñado en
recordar a sus miles de mártires y contar al mundo lo que ocurrió
entonces. Asà lo ha hecho el patriarca armenio Karekin II a través de
una carta encÃclica.
Un ejército de santos
En ella anuncia un hecho hasta ahora inédito e inaudito: el próximo 23
de abril serán canonizadas todas las vÃctimas del genocidio. Será una
ceremonia en la que serán declarados santos para la iglesia armenia en
torno a 1,5 millones de cristianos armenios. Un hecho histórico al que
también se sumará su hermana, la Iglesia Católica. A falta de
confimación oficial, el Papa Francisco celebrará asimismo el 12 de
abril en la Plaza de San Pedro una misa en recuerdo a los mártires de
esta enorme masacre.
En su histórica misiva, el Patriarca Karekin II anuncia que presidirá
el 23 de abril la liturgia en la cual proclamará santos a todas las
vÃctimas del genocidio, “asesinados por la fe y por la patria”
mientras que el dÃa posterior será la Jornada de la Memoria por “los
santos mártires del genocidio”.
El genocidio comenzó en 1915 y duró varios años aunque ya desde antes
los armenios eran un objetivo. Las matazas se dieron al final del
imperio otomano con el sultán Abdul Hamid II y continuaron con los
llamados “Jóvenes Turcos” y más tarde con el propio Kemal Ataturk,
padre de la actual Turquia.
El primer gran genocidio del siglo XX
Los armenios fueron puestos en el punto de mira por varios motivos:
eran cristianos, instruidos, tenÃan una gran cohesión social y además
eran miembros de la clase media. En 1915 los turcos comenzaron a
cerrar sus escuelas, sus iglesias y todos sus centros y
organizaciones.
De ahà se pasó a la violencia fÃsica y a la humillación. Muchos fueron
ya entonces asesinados. De manera masiva llegaron las deportaciones al
desierto donde muchos murieron. Luego llegaron las fosas comunes.
Otros cientos murieron en trenes incendiados. En total, 1,5 millones
de armenios fueron aniquilados. Los hay que lograron vivir gracias a
que llegaron a LÃbano, Siria o la actual Armenia, que entonces ya era
parte de la Unión Soviética.
Ahora el pueblo armenio está dispersado por el mundo. Existe una gran
diáspora. Poco más de 3 millones viven en el actual territorio que
conforma Armenia mientras que hay otros nueve millones repartidos por
el mundo. En total hay en el mundo 12 millones y hace un siglo en
apenas tres años mataron a más de millón y medio.
“Aceptaron morir en vez de repudiar su fe”
El patriarca armenio afirma en su carta que “cada dÃa del año 2015
será un dÃa de recuerdo y devoción para nuestro pueblo, un viaje a los
memoriales de nuestros mártires en la patria y en la diáspora, delante
de los cuales con humildad nos arrodillaremos en oración, ofreciendo
incienso por las almas de nuestras vÃctimas inocentes que yacen en
tumbas sin nombre pues aceptaron morir en vez de repudiar su propia fe
y su nación”.
Karekin II tiene igualmente un recuerdo para todos aquellos que no han
callado ante esta atrocidad. “Expresamos nuestra gratitud a las
naciones, a las organizaciones y a los individuos que han tenido el
coraje y la convicción de reconocer y condenar el genocidio armenio.
Expresamos gratitud a los paÃses y pueblos amables que han aceptado a
los hijos de nuestra tierra como hermanos y hermanas. Estos ejemplos
de justicia y humanidad son páginas luminosas en la historia de la
humanidad. Ellos serán siempre recordados y apreciados por
generaciones”.
Por último, el patriarca lanza una mirada al futuro: “hagamos fecundo
nuestro centenario, valorizando el recorrido de nuestros pesares y el
renacimiento de nuestro pueblo de modo que nuestros hijos
-reconociendo la voluntad heroica de sus abuelos y padres de vivir y
crear sus esfuerzos iniciados para el bien de la nación y de la
patria- puedan crear un nuevo dÃa luminoso para nuestra patria y
nuestra gente dispersa por todo el mundo. Transformemos la memoria de
nuestros mártires en energÃa y fuerza para nuestra vida espiritual y
nacional y delante de Dios y de todos los hombres, iluminemos el
recorrido de nuestro camino para guiar nuestro paso hacia la
realización de la justicia y de nuestras sagradas aspiraciones”.
From: Baghdasarian